Preguntas Frecuentes

P: ¿Dónde ingreso el dinero para participar en las subastas judiciales?

R:En la cuenta corriente que el juzgado mantiene abierta para cada procedimiento. El dinero NO se ingresa en cuentas corrientes de nuestra empresa.

P: ¿Si no gano la subasta me devuelven el dinero?

R: Sí. El importe consignado es devuelto por el juzgado de forma inmediata.

P: ¿Qué importe me ahorro en una subasta respecto al precio de venta normal?

R:USTED MARCA EL PRECIO que quiere pagar. Que sea posible llevarlo a cabo depende de múltiples factores; el importe que se deba al banco, las cargas de la finca, el estado del inmueble, … Todo influye. Nuestro trabajo está en analizar cada procedimiento, pero lo FUNDAMENTAL es que usted mismo considere una BUENA INVERSIÓN el precio que nos haya marcado. IMPORTANTE: Tenga en cuenta también que a menor precio, menores probabilidades de adjudicarse el inmueble

P: ¿Necesito tener todo el dinero en efectivo para participar?

R: No. Para participar únicamente ha de tener en efectivo el 20% del importe que aparece en nuestros listados. No obstante le recomendamos que tenga preparado el importe restante por el que haya ganado la puja ya que tendrá que desembolsarlo antes de 20 días.

P: ¿Puedo constituir hipoteca para pagar el resto del precio?

R: Sí. La nueva Ley de Enjuiciamiento Civil así lo permite. Si necesitara hacerlo recomendamos tenga concertada de forma previa la hipoteca para poder atender el pago del precio antes de los 20 días que marca la ley.

P: ¿Es lícito participar en una subasta? Me da la impresión que es un acto profundamente deshonroso.

R:Sí. Es lícito. Y no solo no es un acto deshonroso sino todo lo contrario. Ya que a mayor concurrencia de licitadores en una subasta se logra que el ejecutado quede debiendo una cantidad menor a la entidad acreedora. Lo perverso del sistema es que hasta la fecha este había sido un coto cerrado de “caza” de subasteros, que en perjuicio enteramente del ejecutado adquirían inmuebles a precios irrisorios. Nuestra empresa beneficia al inversor con la adquisición de inmuebles a precios inmejorables pero siempre dentro de un importe que se considere digno en atención al perjuicio que sufre el ejecutado.